"La advertencia de Max Weber que Hugo Chávez, Pedro Castillo y Javier Milei ignoraron"
El fin de la política de laboratorio: Por qué el carisma sin instituciones es un suicidio democrático En las últimas décadas, la política latinoamericana se ha convertido en un escenario dominado por la estridencia y la hiperconectividad, donde los nuevos líderes confunden el marketing digital con el ejercicio real del poder. Sin embargo, detrás de fenómenos tan dispares como la retórica socialista de Hugo Chávez, la mimesis rural de Pedro Castillo o la disrupción libertaria de Javier Milei, subyace una constante histórica que el sociólogo Max Weber advirtió hace más de un siglo: el carisma no es un rasgo de personalidad, sino un síntoma de crisis institucional. Cuando las reglas del juego tradicionales colapsan, el carisma emerge como una fuerza magnética capaz de movilizar las emociones de una ciudadanía desamparada, pero su naturaleza es intrínsecamente efímera y alérgica a las normas. El gran error que estos tres líderes compartieron —y que la nueva generación de políticos insiste ...