EXPRESION ORAL Y ARGUMENTACION
Por: Yovane Hurtado Vidal
Introducción
La expresión oral y la argumentación constituyen
habilidades fundamentales para la comunicación efectiva en contextos
académicos, profesionales y sociales. Estas competencias no solo permiten
transmitir ideas de manera clara y persuasiva, sino que también facilitan la
interacción crítica con el entorno y la evaluación de información en la
sociedad contemporánea (Morado 2017); (López 2021). En un mundo cada vez más
digitalizado, dominar estas capacidades se vuelve imprescindible para
participar responsable y éticamente en debates, presentaciones y entornos
virtuales (Navarro-Dolmestch 2023); (UNICEF 2026).
El objetivo de este trabajo es analizar la importancia
de la expresión oral y la argumentación, integrando las perspectivas de
diversos autores, y presentar su aplicabilidad en situaciones académicas y
sociales actuales. Se abordará la naturaleza de cada competencia, su relación,
ejemplos prácticos de uso y recomendaciones para su desarrollo efectivo.
Desarrollo
Expresión oral
La expresión
oral va más allá de la simple pronunciación de palabras; implica la
articulación coherente de ideas, el control de la voz, la entonación y el uso
del lenguaje corporal para transmitir mensajes claros y efectivos (López 2021). Según (Aprendemos Juntos 2030 2018), el uso de ejemplos concretos,
anécdotas relevantes y preguntas retóricas permite mantener el interés de la
audiencia y fortalecer la comprensión del mensaje. Además, King (s. f.)
enfatiza que conectar emocionalmente con los oyentes es clave para lograr un
impacto duradero y generar confianza en el orador.
Asimismo, cuando
hablamos de expresión oral favorece la interacción social dentro del aula. A
través del diálogo, el debate y participación en clase, los estudiantes
desarrollan competencias como la escucha activa, el respeto por opiniones
diversas y la capacidad de argumentar sus propios puntos de vista. Estas
habilidades son esenciales para la formación de ciudadanos críticos y
participativos (Rivas Orrego, Crisóstomo y Moena
Benítez 2024).
En la actualidad, con la incorporación de las tecnologías digitales en la
educación, la expresión oral ha adquirido nuevas formas de manifestación. Las
clases virtuales, videoconferencias y presentaciones en línea exigen que los
estudiantes adapten sus habilidades comunicativas a entornos digitales,
manteniendo la claridad, la coherencia y la eficacia en su discurso (Santillán-Aguirre,
Cadena-Vaca y Cadena-Vaca 2024).
Situación
práctica:
Durante
exposiciones académicas, los estudiantes que combinan claridad verbal con
lenguaje corporal adecuado logran transmitir sus ideas de manera más
convincente. (Álvarez Peña, y otros 2025)
señalan que la práctica de expresión oral, incluso mediante herramientas de
inteligencia artificial, incrementa significativamente la autoconfianza de los
estudiantes al comunicarse en una lengua extranjera, demostrando la importancia
de entrenar estas habilidades de manera constante.
En las
exposiciones orales, los estudiantes deben organizar información, seleccionar
ideas principales y comunicarlas de manera clara y estructurada frente a un
público. Este tipo actividad no solo evalúa el dominio del contenido, sino también
la capacidad de comunicación, la seguridad y el uso adecuado del lenguaje (Tugumbango Suárez y Villarreal Rosero 2025)
Argumentación
La argumentación
es una competencia esencial en el ámbito educativo, ya que permite a los estudiantes
defender ideas de manera lógica y fundamentada a través del uso de razones y
evidencias. En este sentido, no se limita a expresar opiniones, sino que
implica justificar una postura con argumentos sólidos y coherentes, lo cual
contribuye al desarrollo del pensamiento crítico
(Álvarez Angulo 2021).
La argumentación
es la capacidad de presentar y defender ideas de manera lógica y fundamentada,
utilizando evidencia para sustentar cada afirmación (Morado, Funciones básicas del discurso argumentativo 2017). Esta
competencia incluye la identificación de una tesis clara, el desarrollo de
argumentos sólidos y la anticipación de contraargumentos para fortalecer la
postura del orador. Según (Gil García, Guitert
Catasús y Romeu Fontanillas s.f.), estructurar los argumentos en
introducción, desarrollo y conclusión garantiza coherencia y claridad,
elementos esenciales para un discurso persuasivo.
En el proceso de
aprendizaje, la argumentación desempeña un papel clave al fomentar habilidades
cognitivas superiores como el análisis, la interpretación y la evaluación, no
solo comprenden mejor los contenidos, sino que también desarrollan la capacidad
de cuestionar, reflexionar y construir conocimiento de manera activa (Campos Martínez y López Aymes 2022).
Situación
práctica:
En debates
virtuales y presenciales, los estudiantes que presentan argumentos bien
fundamentados demuestran mayor capacidad de análisis crítico y autonomía
intelectual (Sayed, y otros 2024). Esto
les permite no solo persuadir a su audiencia, sino también evaluar críticamente
las ideas de otros, fomentando un aprendizaje colaborativo y reflexivo.
Las exposiciones
orales también constituyen un espacio donde la argumentación es fundamental, ya
que los estudiantes no solo presentan información, sino que deben explicarla y
justificarla frente a un público, demostrando su dominio del tema y capacidad de
persuasión (Sánchez y García 2024).
Por otro lado,
las evaluaciones académicas, la argumentación se refleja en la necesidad de
justificar respuestas y demostrar comprensión profunda de los contenidos. Esto
permite evaluar no solo el conocimiento memorístico, sino también la capacidad
de razonamiento del estudiante (Rodríguez y Díaz
2023)
Integración de expresión oral y argumentación
La combinación
de expresión oral y argumentación potencia la comunicación persuasiva y
efectiva. (Navarro-Dolmestch 2023) señala
que estas competencias son fundamentales en la era digital, donde la
información circula rápidamente y es necesario discernir entre datos confiables
y contenidos falsos. (UNICEF 2026)
también destaca que habilidades como la expresión clara y la capacidad de
argumentar con evidencia son esenciales para la ciudadanía digital responsable,
especialmente cuando se enfrentan riesgos como desinformación y manipulación
mediática.
Mientras la expresión
oral permite comunicar ideas de manera clara y fluida, la argumentación aporta
la estructura lógica y el sustento necesario para defender dichas ideas de
coherente y fundamentada (Montiel Narváez 2024);
(Álvarez Angulo 2021).
Además, en entornos virtuales de aprendizaje, la integración de la
expresión oral y la argumentación adquiere mayor relevancia, ya que los
estudiantes deben adaptarse a nuevas formas de comunicación, como
presentaciones en línea o videconferencias, donde la claridad del discurso y la
solidez de los argumentos son fundamentales para la lograr una comunicación efectiva
(García Cajepe 2025).
Aplicabilidad
práctica:
El desarrollo
integrado de estas competencias permite a los estudiantes participar en
presentaciones académicas, debates, foros y actividades comunitarias con
seguridad y ética. Además, fortalece su pensamiento crítico, les ayuda a
construir argumentos sólidos y a comunicarse de manera respetuosa y convincente
en entornos digitales y presenciales (Guevara-Andino
y Delgado-Salas 2021).
Conclusiones
- La expresión oral
y la argumentación son competencias interdependientes que fortalecen la
comunicación efectiva.
- No solo facilita
la comunicación, sino que también contribuye al desarrollo del pensamiento
crítico, la interacción social y el aprendizaje significativo.
- Practicar y
reflexionar sobre estas habilidades permite transmitir ideas con claridad,
persuadir con argumentos sólidos y mantener la atención de la audiencia. Su
adecuada aplicación en diversas situaciones educativas permite formar
estudiantes más seguros, participativos y preparados para enfrentar los
retos del entorno académico y profesional.
- Su desarrollo es
fundamental para la educación, la vida profesional y la participación
ciudadana responsable en entornos digitales.
- La integración de
estas competencias también fomenta el pensamiento crítico, la ética en la
comunicación y la capacidad de evaluar información de manera rigurosa.
Recomendaciones
- Incorporar talleres y ejercicios de expresión
oral y argumentación en la formación académica.
- Fomentar la participación en debates,
exposiciones y presentaciones con retroalimentación constante.
- Promover el uso responsable de la comunicación en
entornos digitales, aplicando criterios de veracidad y ética al compartir
información.
- Utilizar tecnologías emergentes, como
inteligencia artificial, para practicar la expresión oral y recibir
retroalimentación personalizada sobre claridad, entonación y estructura
argumentativa.
Referencias bibliográficas
Álvarez Angulo, T. «La enseñanza de la argumentación en
contextos educativos : retos y perspectivas.» Revista Iberoamericana de
Educación, 85(1), 2021: 45-62.
Álvarez Angulo, T. «La enseñanza de la argumentación en
contextos educativos: retos y perspectivas.» Revista Iberoamericana de
Educación, 85(1), 2021: 45-62.
Álvarez Peña, M C, S P María José, Y Carbo Silva, y V J
Coello Vásquez . «Percepción de los alumnos respecto a la práctica extensiva de
expresión oral IA en su autoconfianza al hablar una lengua extranjera.» Joumal
of Science and Reserach (I SIEILE), 2025: 10 .
Aprendemos Juntos 2030. «V. completa: “Hablar en público es
un privilegio que deberíamos aprovechar”. Manuel Campo Vidal.» 23 de Julio de
2018.
Campos Martínez, M, y G López Aymes. «Desarrollo del
pensamiento crítico a trav´´es de la argumentación en estudiantes
universitarios.» Revista Electrónica de Investigación Educativa, 24,
2022: e15.
García Cajepe, N. «Técnicas de expresión oral desde un
contexto comunicativo: revisión literaria. .» European Public & Social
Innovation Review, 10., 2025: 1-14.
Gil García, E, M Guitert Catasús, y T Romeu Fontanillas.
«Orientaciones sobre los debates.» s.f.
Guevara-Andino, J H, y J A Delgado-Salas. «Educación para la
ciudadanía digital: Preparando a los estudiantes para una participación
responsable y crítica en la sociedad conectada.» MQRInvestigar
(MQRInvestigar), Junio 2021: 4320-4338.
López, G L. «La expresión no verbal como elemento de acción
de la oratoria.» Madrid - España: Universidad Internacional de La Rioja., 24 de
Junio de 2021.
Montiel Narváez, P A. «La expresión oral como herramienta de
trabajo en los procesos de enseñanza.» Ciencia Latina Revista Científica
Multidisciplinar, 8(6), 2024: 3328-3340.
Morado, R. «Funciones básicas del discurso argumentativo.» Revista
de Argumentación, 2017: 6.
Morado, R. «Funciones básicas del discurso argumentatuvo.» Revista
Iberoamericana de Argumentación, 2017: 6.
Navarro-Dolmestch, R. «Descripción de los riesgos y desafíos
para la integridad académica de aplicaciones generativas de inteligencia
artificial.» Derecho PUCP, 2023: 231-270.
Rivas Orrego, J, P Crisóstomo, y M F Moena Benítez. «La
importancia de la expresión oral en los estudiantes en práctica de periodismo
en los medios de comunicación chilenos.» European Public & Social
Innovation Review, 9, 2024: 1-17.
Rodríguez, L, y J Díaz. «La argumentación académica como
estrategia para el aprendizaje significativo en estudiantes universitarios.» Educación
XX1, 26(2), 2023: 233-252.
Sánchez, E, y J García. «Estrategias argumentativas en el
aula y su impacto en el rendimiento académico.» Revista Latinoamericana de
Estudios Educativos, 54(1), 2024: 89-108.
Santillán-Aguirre, P, V Cadena-Vaca, y M Cadena-Vaca. «El
impacto de las TIC en la expresión oral y escrita en la edudación superior.» Tesla
Revista Científica 5(2), 2024: e499.
Sayed, B T, Z B Bani
Younes, A Alkhayyat, I Adhamova, y H Teferi. «To be with artificial
intelligence in oral test or not to be: A probe into the traces of success in
speaking skill, psychological well-being, autonomy, and academic buoyancy.» Languaje Testing in Asia 14, Article 49, 2024.
Tugumbango Suárez, A L, y A E Villarreal Rosero. «Expresión
oral en el aula: diagnóstico y propuesta didáctica desde la tradición oral.» Ciencia
Latina Revista Científica Multidisciplinar, 9(3), 2025: 5941-5955.
UNICEF. «IA y deepfakes: nuevos riesgos de violencia sexual
contra la niñez.» UNICEF, 19 de febrero de 2026.
Comentarios
Publicar un comentario